Gargantúa

Deja que hablen
que se suban y suman,
que presuman de alas, de cera y de plumas,
Ícaro, que ninguno bajará la luna,
deja que atraigan los focos, que busquen la foto y les pongan la alfombra,
deja que atraigan las moscas que yo soy el pasto que crece en la sombra,
que se crean los nuevos ricos, que se crean jeques, “Tío Gilito”
que no toco bola, toco el “cora” con un gusto exquisito,
que ya te lo dije que a mí no me comen cuando ni siquiera me tragan,
deja que derrochen parecen el crío que pule su primera paga,
que les oigan de fondo pero
que en el fondo me escuchen a mí luego,
que suenen frescos y os dejen fríos,
bolsillos llenos, arte vacío,
mucho artificio el que veo,
mucho postureo el que veo pero algo no cuadra
cuando el que te canta saluda
y usa el autotune hasta para dar gracias, palabra.

No me lo creo, no me los creo, no se lo creen,
se autoparodian haciendo un papel,
que me sé de pe a pa, vaya paripé,
se vanaglorian y no sé de qué
si más bien nos hacen un flaco favor,
por cada billete lanzado en un vídeo la música pierde todo su valor,
no me digan que no os avisé,
mucho invento, mucho intento de,
todo lo que se hace en U.S.A.
mucha copia, mucho control C,
mucha pose, mucho maniquí,
poca musa mucho marketing,
siempre tienen algo que contar
pero pocas saben bien que decir.

Deja que cojan las llaves del carro y que quemen rueda
que tallen la cara en madera y en piezas de barro, que creen escuela,
que estén a la moda o, ¡qué rayos!
Que sean la moda y les pongan la estrella
y que luego se estrellen con letras vacías cuando toda moda sea pasajera,
deja que miren por encima
que miren solo a su ombligo,
que se pierdan en su continente
y lo antepongan a dar contenido,
que contenten a un cliente objetivo
llamando producto a lo que llamo ruido,
donde un uno por ciento es extracto, el resto son aditivos.

Y sé que me miran mal pero nunca cambiaré el plan,
sin miedo al miedo, sin miedo a lo que dirán,
me miran de reojo pero odiar es para flojos,
y sé que me miran mal pero nunca cambiaré el plan,
sin miedo al miedo, sin miedo a lo que dirán,
me miran de reojo pero odiar es para flojos.

Deja que caigan en la dejadez, la cola mordida del pez
en la ostentación,
que caigan las torres más altas
y manos que van de farol, a todo impostor
que deja escenarios como escenas del crimen
matando a este arte cada vez que se canta lo que no se vive,
deja que se arruinen y aprendan de nuevo
y de nuevo vuelvan a ser la persona,
que dejen de hablar de dinero o al menos que sea en otro idioma,
que yo solo sé tres idiomas: Directo, de frente y con huevos,
palabras grabadas a fuego no son solo pólvora, no son fogueo,
duelen como pelotas de goma, como injusticias, como recortes,
como pagar a la corte, como el rescate en muertos en altamar que huyen de la muerte
sin pasaporte, como corruptos que generan odio
para que encierren después al rapero que por el hartazgo lo escriba en un folio,
como monopolios que pagan miserias, como programas de tele que asedian
como buitres por el morbo a familias que sufren tragedias,
y demás temas que tocan la fibra y supuran haciendo que yo las describa,
por eso yo escribo; para hacer que se cierre la herida.

Y sé que me miran mal pero nunca cambiaré el plan,
sin miedo al miedo, sin miedo a lo que dirán,
me miran de reojo pero odiar es para flojos,
y sé que me miran mal pero nunca cambiaré el plan,
sin miedo al miedo, sin miedo a lo que dirán,
me miran de reojo pero odiar es para flojos.
Yo soy puro amor.

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