El Violinista del Titanic

Tras el duro invier(_) siempre sale el sol de nuevo,
sin pla(_), sin cami(_), sin antes viajero,
en mi ma(_) está mi desti(_) y es mi único credo,
fuera el vene(_) del veci(_), a veces tengo miedo,
el bien huma(_), vivo más que por lo que espero,
está leja(_) pero es mi si(_) hacer mi sueño
realidad; de lo cerca(_) a lo más pequeño,
quiero volar y olvidar pisar fre(_)
no decir que no puedo o que no soy capaz de hacer,
no es por el temor, no seas memo, es por cuestión de fe
y no va de Buda ni de Alá, ninguna religión,
no hay aleluya que te ayude o de la salvación,
es con los palos de la vida tallar un timón,
barca y remos, remar en la misma dirección, que podemos
¿Demagogia? No; es ensayo-error,
pues todo al menos deja un gran recuerdo o gran lección;
mi convicción, mi condición de ser humano de
mejorar y darlo todo en cada tema o trama que
si tropiezas y no caes avanzas otro tramo y no temo a nada,
sólo a ser otro más del rebaño o de su manada,
no es por años, es por ganas,
porque la mente puede hacer de la mejor criada o del peor tirano,
hoy yo seré mi amo y le diré quien manda,
el mundo está en mi mano y me conozco su palma.

No temo al miedo, nací sabiendo
que todo lo que ganas se aprende perdiendo,
perdiendo, prendiendo, desprendiéndome,
cerrando puertas, que dejé abiertas
no hay nada qué volver y me di medía vuelta
aferrado como un clavo ardiendo a la punta del iceberg.

Si te ahogas en un mar de dudas sal a flote,
hasta el flato, hasta que digan «plato» o el planeta explote,
hoy seremos el barco que con el iceberg choque y hunda el islote,
la misma foto; cambia el enfoque.
¿Por qué vivir buscando peros a la espera de un «Ok»?
La vida es áspera con asientos de cuero beige,
escribí con vaho: «Lo que hay no es lo que véis»
pero los que tengo al lao son de ley, ey
gente que sume y no que asome,
si me ven caer que estén y si se me sube que tiren,
que sean la cuerda del globo y del lodo,
den abrazos por abrazos donde se estila el ojo por ojo por todo.
Golpes bajos, fondos, hecho pedazos,
dando bandazos a lo bonzo y muriendo a plazos,
yo pedí plaza y la vez, perdón la voz
e hice del hilo musical un lazo por si caigo al pozo.
el que se quede atrás se queda en tierra,
que tire piedras, que no haré la zancadilla,
haré camino, a los buenos; bienvenidos,
a malos «puerta», no entran aquí desconocidos,
soy de los que piensa ser dueño de su destino,
soñar hasta dormido, por lo sonado,
por lo contado y lo vivido y por lo brindado,
porque escribir con el corazón seco es papel mojado.

No temo al miedo, nací sabiendo
que todo lo que ganas se aprende perdiendo,
perdiendo, prendiendo, desprendiéndome,
cerrando puertas, que dejé abiertas
no hay nada qué volver y me di medía vuelta
aferrado como un clavo ardiendo a la punta del iceberg.

Ya no soy la sombra de lo que era,
ahora seré la luz de lo que quiero ser hay fuera,
empecé la casa por el tejado,
la tiré por la ventana y diseñé otra nueva,
si cada paso es una nueva prueba
prueba a dar el paso; no hay otra manera,
lo más difícil fue poner a funcionar la rueda,
ahora todo va rodado…
Mantra y carretera.

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